Tres tipos de riesgos amenazan la operatividad del ONP:
Apenas se produce la alarma tras la detección del evento contingente, se prioriza la contención y recuperación del crudo. Estas primeras acciones consideran el control de la fuga y la instalación de diferentes barreras de contención para evitar el avance del derrame, como las barreras artesanales, river booms, barreras oleofílicas y barreras de geomembrana. Estas acciones inmediatas incluyen el retiro de la vegetación impregnada con hidrocarburos, así como la construcción de diques y puntos de contención. Como se ha mencionado, desde la ejecución de estas primeras acciones, se interactúa con la población aledaña de la contingencia, a efectos de mantenerla informada de nuestras acciones y atender sus inquietudes por el evento.
Asimismo, se llevan a cabo varias actividades preliminares al proceso de remediación: el acondicionamiento de vías de acceso y campamento, la instalación de campamentos, servicios y componentes complementarios, y el levantamiento topográfico.
El acondicionamiento de vías de acceso y campamento consiste en la habilitación de áreas para permitir la instalación segura del lugar de permanencia. Para ello se realiza el desbroce de arbustos y vegetación menor, la implementación de senderos, estabilización de algunos relieves, y colocación de barandas artesanales para reducir los riesgos de caída.
La instalación de campamentos, servicios y componentes complementarios se enfoca básicamente en la colocación de tiendas de campaña sobre plataformas de madera elevada, con el fin de minimizar los impactos sobre el área de emplazamiento, reducir la alteración del paisaje y evitar riesgos de inundación.
El levantamiento topográfico tiene la finalidad de definir los vértices de ubicación de las zonas por intervenir.
Otro aspecto relevante entre las acciones inmediatas, pero en otro ámbito de trabajo, es la evaluación inicial de campo del evento reportado. Estas incluyen la toma de muestras, la identificación de la probable causa del evento y el esbozo del mapa del área impactada.
A partir de lo anterior se procede a la selección de técnicas de remediación. Para ello se deben atender ciertos criterios para la selección de la metodología más apropiada. Entre estos hay que considerar la aptitud de terrenos para desarrollo de tratamientos in situ, las condiciones climatológicas y la disponibilidad de agua. Asimismo, las presiones o posibles conflictos con las comunidades aledañas, las expectativas de fuentes de trabajo para los comuneros, los costos logísticos y la exposición a riesgos. Por último, la cercanía a plantas o facilidades de tratamiento o disposición de residuos, entre otros aspectos.
Especialistas en el tema han realizado una clasificación de las diferentes técnicas de remediación, teniendo en cuenta para cada tipo de contaminante los siguientes criterios: costo-eficiencia, duración y reducción del riesgo, como se muestra en el cuadro:
Contaminante | Costo/eficiencia | Duración | Reducción del riesgo |
Hidrocarburos totales del petróleo | Biopilas Fitorremediación Lavado del suelo in situ |
Lavado del suelo ex situ Biotratamiento Bioventilación |
Lavado del suelo ex situ Extracción de aire Inyección de vapor |
Metales pesados | Lavado del suelo in situ Fitorremediación Desorción térmica |
Electrorremediación Lavado del suelo ex situ Desorción térmica |
Electrorremediación Vitrificación Desorción térmica |
Benceno, tolueno, etilbenceno, xileno | Lavado del suelo in situ Bioventilación Landfarming |
Lavado del suelo in situ Bioventilación Vitrificación |
Bioventilación Extracción de vapores Vitrificación |
Compuestos orgánicos halogenados (PCB) |
Desorción térmica Fitorremediación Lavado del suelo in situ |
Deshalogenación Lavado del suelo in situ y ex situ |
Extracción de vapores Deshalogenación Bioventilación |
De acuerdo con el análisis de diferentes tecnologías de remediación, en el ONP se utilizan principalmente las siguientes técnicas: biorremediación/bioestimulación, lavado y biorremediación de sólidos, y retiro y disposición de material contaminado.
La remediación propiamente dicha empieza con la recolección y remoción del material afectado.
La remoción selectiva de tierra y vegetación afectada se lleva a cabo empleando herramientas manuales, como palas, picos y machetes, siguiendo una dirección de trabajo de afuera hacia adentro, con el fin de minimizar la contaminación cruzada producto de las propias actividades de limpieza y remediación.
Estas actividades incluyen también la recuperación de petróleo de los cuerpos de agua mediante el uso de material absorbente o equipos tipo skimmer.
Todos los sacos generados producto de esta actividad son trasladados a un almacén temporal, mientras que el petróleo recuperado es llevado a tanques o pozas de almacenamiento, para su posterior reinyección o disposición final.
En cuanto al lavado de suelos, se construyen diques de contención con sacos y se instalan pantallas con malla raschel para retener producto libre, costras y material impregnado con crudo proveniente del hidrolavado.
Cumplida la primera fase de intervención, se procede a evacuar el suelo que fue sometido al hidrolavado y movilizarlo a la celda de tratamiento para el proceso de bioestimulación.
La bioestimulación requiere de la construcción de celdas de tratamiento cercanas al área de intervención. La celda es impermeabilizada con geomembrana de alta resistencia.
El material en tratamiento debe ser homogenizado, haciendo uso de maquinaria.
Se utiliza bombas de fumigación o una bomba de presión para rociar agua de forma superficial sobre el material en tratamiento hasta conseguir el grado de humedad necesario (entre 20% y 30%).
Paralelamente, se mejora la textura del suelo mediante la adición de materiales acondicionantes (por ejemplo, absorbente HTP, oclansorb, etcétera), en proporciones de 15% al 20% (v/v).
Para estimular la actividad microbiana, se aplica diferentes productos o enmiendas.
Una vez alcanzado un correcto balance de nutrientes en el suelo en tratamiento, se efectúa un proceso intensivo de oxigenación.
La oxigenación se aplica por lo menos una vez por semana. Simultáneamente, se controla la humedad relativa y el pH del suelo en tratamiento.
Se realiza muestreos para conocer concentraciones de TPH y así diseñar la mezcla de nutrientes requeridos para la continuación del proceso.
El material de riesgo generado se acopia en un almacén temporal de residuos peligrosos, acondicionado especialmente a la ubicación geográfica y a los tipos de restos por manejar.
Las bolsas y cilindros acopiados en el almacén principal de residuos son trasladados mediante carguío manual o mecánico al interior de las unidades de transporte.
Los residuos sólidos peligrosos son finalmente trasladados hacia un relleno de seguridad autorizado, donde son dispuestos adecuadamente.
Consiste en la toma de muestras periódicas (mensuales, trimestrales, semestrales) y análisis fisicoquímicos de los efluentes industriales, agua de mar, agua subterránea, aire, emisiones, ruido y suelo. Sobre el caso particular del Oleoducto tiene por finalidad asegurar o medir la eficacia de las acciones o desempeño ambiental (control ambiental).
En las actividades de remediación se tiene como objetivo realizar la comprobación de su efectividad. Posteriormente el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) realiza las evaluaciones correspondientes.
Para las actividades de remediación la Empresa remediadora se encargará de trasladar los equipos y los profesionales a la zona de operación. Durante sus actividades, debe hacer un monitoreo de agua, de suelo y de sedimentos, según corresponda. Antes de realizar las actividades, se realiza un monitoreo inicial y determina cuál es el alcance y profundidad de la afectación. Al finalizar sus actividades, realiza el monitoreo de verificación para evaluar la efectividad de las acciones.
La Empresa, dando cumplimiento a su Política de Gestión Social, debe dirigir y gestionar los procesos de responsabilidad social y relacionamiento comunitario, a través de intervenciones de impacto social y acciones de relacionamiento, dirigidas a promover el desarrollo sostenible de nuestros grupos de interés, contribuyendo a la viabilidad social de nuestras operaciones.
PETROPERÚ ha establecido diversos mecanismos que contribuyen a tener un mejor desempeño según lo establecido en nuestra Política de Gestión Social y los estándares que hemos asumido como Empresa (Normas de Desempeño del IFC). A continuación, describimos estos mecanismos:
PETROPERÚ está comprometido con el fomento del empleo local en todas sus operaciones. Para el caso del ONP, la Empresa ha establecido como política que la contratación de personal no calificado debe ser 100% local; es decir, de la comunidad(es) o localidad(es) donde se realizará el servicio, siendo además contrataciones temporales y rotativas con la finalidad de beneficiar a la mayor cantidad de pobladores. Además, se da preferencia a la contratación de personal calificado local, siempre y cuando este cumpla con el perfil requerido para el puesto. Esto último no es siempre posible, por ejemplo, en los trabajos operativos y de remediación, los cuales requieren personal profesional con experiencia y formación muy específica.
Por otra parte, con relación a la atención de contingencias, es importante comentar que PETROPERÚ realiza diversas acciones como respuesta a los eventos no esperados que han venido ocurriendo en el Oleoducto Norperuano, como son los derrames. Ante ello, realizamos un acercamiento a las autoridades de las poblaciones vinculadas o cercanas al evento ocurrido, con las cuales coordinamos la realización de asambleas comunales para explicar sobre lo ocurrido e indicar las acciones que se van a llevan a cabo para la contención, limpieza y remediación, la política de la Empresa en torno a la contratación de la mano de obra local, las investigaciones respectivas para determinar las causas del evento y las comunicaciones a las instituciones del Estado competentes.
Durante la atención del evento se realizan las siguientes acciones:
EL RR.CC realizar la comunicación formal de la ocurrencia del siniestro a los poblados aledaños a la zona del evento, así como efectuar las coordinaciones adicionales que correspondan.